Una uña encarnada aparece cuando uno de sus bordes presiona o penetra la piel cercana. Puede producir dolor, enrojecimiento, inflamación y, en algunos casos, secreción. La forma de atenderla depende del grado de afectación y de la condición de cada persona.

Evite cortar profundamente las esquinas

Intentar sacar el borde con objetos, tijeras o cortaúñas puede lesionar la piel y aumentar el riesgo de infección. Tampoco coloque sustancias caseras irritantes sobre la zona.

Observe las señales de alarma

Busque valoración oportuna si hay dolor intenso, pus, sangrado, mal olor, inflamación creciente o dificultad para caminar. Si tiene diabetes, alteraciones circulatorias o defensas bajas, no espere a que la lesión avance.

Cómo disminuir el riesgo

Use zapatos que no compriman los dedos y evite cortar las uñas excesivamente cortas. El corte debe respetar la forma natural de la lámina ungueal y realizarse con instrumentos limpios.

Información importante: este contenido es educativo y no sustituye una valoración médica o podológica. Ante dolor intenso, herida, sangrado, secreción, fiebre o cambios importantes, busque atención profesional.
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