¿Por qué me duelen los talones?

Por qué me duele el talón?

Las razones por las que te pueden doler tus talones

Un importante número de pacientes acaba en la consulta del podólogo debido a un dolor de talón tan frecuente que ha comenzado a afectar su día a día. La causa de este problema puede provenir de algunos hábitos cotidianos o de afecciones puntuales que se presentan en la zona provocando una lesión, dolor y molestias. ¿Quieres saber por qué te duele el talón? En un como te explicamos las causas más frecuentes.

Calzado con poca amortiguación

Usar con mucha frecuencia chanclas, sandalias o zapatos que cuenten con poca amortiguación en la zona de los talones es la principal razón por la que tenemos dolor en esta área, y es que al caminar ejercemos fuerza y presión y si no contamos con un calzado eficiente que proteja nuestro talón comenzaremos a experimentar dolor.
Lo mejor es alternar el uso de este tipo de zapatos con otros que ofrezcan una mejor amortiguación. Además se recomienda elegir calzado más anatómico con el fin de proteger nuestros pies.
Correr en superficies muy duras con frecuencia
Si sales a correr varias veces a la semana por superficies muy duras, pro ejemplo el concreto, y además no cuentas con el calzado deportivo ideal para esta actividad, es muy posible que tus talones comiencen a dolerte, pudiendo desembocar en una futura lesión.
Resulta muy importante elegir calzado deportivo que proteja nuestros pies y que esté diseñado para el tipo de actividad que practicamos.

Bursitis

Los dos hábitos mencionados anteriormente pueden conducir a una lesión de talón muy frecuente que genera dolor y molestias: la bursitis. Esta se produce cuando la bursa, que es el saco que recubre las articulaciones del talón favoreciendo el movimiento de los músculos, se inflama y llena de líquido.
Esto trae como consecuencia dolor de talón y molestias al caminar. La bursitis debe ser diagnosticada y tratada por un especialista, por eso si sospechas de su presencia lo mejor es acudir a este especialista.

Fascitis plantar

La fascia es una banda que se encuentra en la parte inferior de nuestro pie. Cuando se realizan entrenamientos aeróbicos muy intensos, se sufre de pie plano, se usa calzado inadecuado o muy desgastado o se cuenta con condiciones como sobrepeso o diabetes, aumentan las posibilidades que que la fascia se inflame dando origen a la fascitis plantar.
En este caso será necesario el diagnóstico de un podólogo y seguir el tratamiento adecuado para eliminar las molestias. Algunos ejercicios para la fascitis plantar pueden también reducir el impacto de esta condición.

Inflamación del talón de Aquiles

La inflamación del talón de Aquiles es otra de las condiciones médicas que es culpable del dolor de talón. Esta se presenta en personas que realizan ejercicios que incorporan muchos saltos, que usan calzado desgastado o inadecuado, pero también en pacientes con condiciones como la gota   o la artritis reumatoide.

Espolón calcáneo

El espolón requiere de un tratamiento profesional completo que permitirá corregir el problema y aliviar las molestias.
El espolón calcáneo consiste en una formación ósea que se genera en el hueso calcáneo, lo que trae consigo importantes molestias al momento de caminar o realizar actividades físicas. Esto ocurre como una respuesta de nuestro cuerpo a la sobrecarga que se produce en nuestros pies, por lo que esta condición está principalmente asociada a personas con sobrepeso.

Otras causas

Otras causas del dolor de talón son:
  • Fractura en el hueso del esta zona
  • Heridas abiertas
  • Callos
  • Rigidez en los músculos de la pantorrilla
  • Rigidez en el tendón de Aquiles
Existen diversos tratamientos para el dolor de talón, sin embargo si el mismo se prolonga por más de tres semanas o se presenta con un dolor repentino que impide nuestra movilidad, será importante visitar a un podólogo para una revisión completa.

LOS PIES EN VERANO

Por qué se hinchan los pies en verano?

La hinchazón o inflamación de tobillos y pies es un problema común en los meses cálidos del verano. Se presenta en individuos de todas las edades —incluyendo a los niños—, pero es más común en mujeres, personas de edad avanzada y en quienes caminan o están de pie por largas horas.  Se estima también que hasta el 75% de las mujeres embarazadas desarrollan la condición.

¿Por qué se da mas en verano?

El calor veraniego hace que la inflamación empeore al causar que los vasos sanguíneos (de las arterias, venas y vasos capilares) se dilaten, lo que reduce la elasticidad de sus paredes y causa que la sangre fluya del corazón a las extremidades con lentitud.
Además, durante el verano es más común que la gente viaje (ya sea en avión, autobús o automóvil) y los pies se hinchan por la falta de movimiento y permanecer sentado en un espacio reducido sin estirar las piernas y los pies.
Esto hace que el flujo sanguíneo de las piernas sea más lento y en el caso de viajar en avión, puede ser posible que el cambio de la presión sea otra razón que provoque la hinchazón.

Una señal de alerta

Si la hinchazón de los pies perdura al concluir el calor del verano hay que ponerle mucha atención porque, en la mayoría de los casos, el edema es un síntoma de otra enfermedad y lo mejor es acudir al especialista para hacer una valoración.

Una peligrosa práctica * Automedicarse

Algunas personas se autor recetan diuréticos para bajar la inflamación de los pies, sin saber que pueden poner en peligro su salud.
Aunque los diuréticos se utilizan para tratar varias enfermedades, es importante que los lectores sepan que también pueden ser perjudiciales a la salud si se abusa de ellos o toman de manera inadecuada.
Los diuréticos pueden extraer tanta agua de la sangre que pueden causar deshidratación. Además, no son capaces de extraer agua de los tejidos donde es retenido el exceso de agua, por eso antes de tomar cualquier medicamento hay que consultar con el médico.
Pies inflamados

Que medidas de prevención se deben tomar para evitar la inflamación de los pies?

  1. Debemos disminuir la ingesta de sal
  2. Debemos hacer ejercicio regularmente para ayudar a la circulación.  Lo mas recomendable es hacer unos 30 minutos todos los días.
  3. Evitar estar sentado por largas horas
  4. Mantener su peso saludable
  5. Si ocupa tomar medicamentos debemos consultar primero al médico para que este le recomiende la que tomar para la inflación
  6. Evitar el uso de ropa y zapatos ajustados
  7. Si va a viajar, use medias de compresión para que le ayude con la circulación

Si ya tiene hinchazón en los pies que hacer?

  1. Elevar las piernas por encima del nivel del corazón
  2. Beber mucha agua. Esto reduce la sal del organismo  y reduce la hinchazón general
  3. Evite bañarse con agua caliente
  4. Nadar, con unas cuantas vueltas a la piscina se aumenta la circulación de la sangre y al mismo tiempo reduce la presión en los pies
  5. Remojar los pies en el agua
  6. Evite usar zapatos cerrados
  7. No usar zapatos de tacón alto

Cuando visitar al Podólogo

Los motivos de consulta más frecuentes

 

Las infecciones por hongos de uñas de los dedos de los pies (onicomicosis).  Su tratamiento y curación permanente es generalmente bastante difícil por ser una infección rebelde. Sin embargo, la práctica podológica y la eficiente utilización de antibióticos con propiedad queratolíticas, los cuales deben ser recetados por un podólogo, pueden erradicarlas.

 

Hongo en la uña de los pies

Las onicocriptosis o encarnación de uñas, que son muy dolorosas y pueden llegar a provocar diversas infecciones.

Uña Encarnada

La bromhidrosis, afección de la piel provocada por la descomposición de la sudoración, provocando un característico olor fétido.

El pie de atleta, cuyo nombre científico es tinea pedis o tiña de los pies. Una infección por hongos muy frecuente, en muchos casos bastante rebelde. Comienza generalmente en los espacios interdigitales, pero puede invadir un área más extensa. La piel afectada presenta un aspecto macerado y puede cursar con ampollas (vesículas).

Pie de Atleta

Los callos (helomas) son durezas (hiperqueratosis) en una zona superficial circunscrita, producidas por un traumatismo repetido, generalmente a causa de una prominencia ósea o un defecto del calzado.

 

Callos en los pies

La visita con un podólogo
Lo primero que hará el podólogo es una historia clínica: preguntará sobre enfermedades generales que tenga la persona en el momento o que haya tenido en el pasado, antecedentes quirúrgicos, alergias a medicamentos, medicación permanente que esté tomando, antecedentes podológicos, y motivo de consulta.

Existen numerosas enfermedades sistémicas que afectan al pie: la psoriasis (las uñas de los pies cambian de color, forma y dureza por lo que aparecen problemas a la hora de cortarlas.

¿A quién puede tratar un Podólogo?
Es aconsejable a todas las edades realizar un revisión anual de los pies aunque no haya ninguna molestia, simplemente para confirmar que todo está bien, aclarar dudas que se tengan sobre el cuidado de los pies, cuál es el calzado más adecuado o cualquier otra cuestión que se pueda presentar.
Siempre que duela un pie hay que acudir al podólogo : dependiendo de la edad puede tratarse de un problema diferente.
Los podólogos no tratan sólo a las personas mayores.
Un podólogo puede ayudar a personas de cualquier edad: en cada etapa de la vida se pueden presentar problemas diferentes.

En los recién nacidos y durante los primeros meses de vida comprueban que el crecimiento de las uñas sea normal y que no aparezcan problemas de encarnamiento.
En los niños el problema más habitual es el de los papilomas que se cogen en duchas o piscinas públicas y los problemas de pie cavo o plano.
Durante la adolescencia también son frecuentes las uñas encarnadas, los papilomas y las infecciones por hongos (pie de atleta).
En el adulto las patologías más habituales son:las durezas en las plantas de los pies.
los problemas por una sudoración excesiva.
infecciones por hongos o bacterias.
uñas encarnadas.
Pies planos o cavos que no se han tratado con anterioridad.
las fascitis plantares (dolores en el arco o en la zona de los talones de los pies).
Lesiones deportivas mal curadas que sobrecargan el pie en determinadas zonas y provocan dolores.
Pies cansados debido a algunos tipos de trabajos o actividades.

En los ancianos el calzado que se ha utilizado, los años de trabajo, los hábitos de vida saludables o no se reflejarán en la salud de los pies: se pierde la flexibilidad y el cuidado de los pies se vá haciendo más difícil. Las patologías más frecuentes serán:Las durezas, clavos y «ojos de gallo» entre los dedos debido al uso de calzado incorrecto durante la juventud.
Los juanetes, dedos en martillo, dedos en garra.
El aumento de presión en las plantas de los pies por pies planos o cavos que no se han tratado.

Tratamientos que puede proponer un podólogo
Generalmente los tratamientos que se proponen son conservadores,no agresivos y no duelen nada.
Se suele utilizar un instrumental muy variado que a veces puede asustar por sus dimensiones o sus formas (a veces punzante).
Quitar la piel dura de la planta de los pies o de los dedos no es doloroso ya que lo que se está quitando es piel muerta sin terminaciones nerviosas.
A veces incluso puede hacer cosquillas !
El tratamiento de las uñas encarnadas puede ser molesto. En ocasiones se puede utilizar un poco de frío o anestésico en crema para poder cortar la uña clavada.
Este tipo de tratamiento se suele realizar en una sola sesión y el alivio de los síntomas es inmediato.
En ocasiones se debe recurrir a la cirugía : uñas encarnadas, juanetes, dedos en martillo, dedos en garra….Las molestias en el postoperatorio dependerán de cada caso y de la técnica empleada aunque en todos los casos se sale andando por su propio pie.

 

 

 

Los pies son un elemento de alta complejidad, irremplazables en la marcha y en el equilibrio corporal ya que son fundamentales para cubrir las exigencias de nuestro apoyo y locomoción del día a día.
Los pies, como todos sabemos, son los encargados de realizar infinidad de movimientos complejos, con el fin de hacer la pisada, por lo que su cuidado y mantenimiento es imprescindible, sobre todo en la atención geriátrica.
Durante toda nuestra vida, sometemos a nuestros pies a continuos estímulos de presión por el peso del cuerpo, además de diversas alteraciones vasculares y articulares que se traducen con el tiempo en callosidades y deformidades de los dedos. Si a todo ello, le añadimos las enfermedades congénitas, el envejecimiento, el estrés, aparecen las alteraciones tanto dermatológicas como estructurales del pie. A ello nos referimos como el pie geriátrico.
Además, debemos sumarle los numerosos daños de diversos calzados que hemos usado en los pies a lo largo de toda una vida, sobre todo en el caso de la mujer con el uso de los tacones.
Los expertos señalan que esta patología es muy amplia, por lo que se sufre en más de una ocasión, más de una alteración en el pie.
Para que todas estas alteraciones no afecten a nuestra calidad de vida, debemos seguir unas pautas y recomendaciones para evitar las numerosas dolencias del pie geriátrico.
Tratamiento
Debemos destacar siempre la prevención, ya que una vez instaurada la patología es difícil llevar su tratamiento.
• Evitar ciertas posturas. Debemos apoyar el pie correctamente realizando una marcha adecuada.
• Realizar ejercicios físicos. Caminar de puntillas y/o en talones varias veces al día son algunas de las prácticas recomendadas.
• Calzado cómodo. Que sea flexible, ancho, holgado para que nos sintamos cómodos en la pisada. Evitar siempre los que sean de punteras cerradas y tacón alto.
• Correcta higiene. Un correcto lavado y secado del pie a diario, sobre todo en la zona interdigital, la que se encuentra entre los dedos.
• Cuidado de las uñas. Asistir a control podológico continuo para su supervisión.

En La Casa del Pie Ltda, contamos con el tratamiento para tratar el pie geriátrico.

Consejos para el cuidado de los pies diabéticos

 

Diabetes

Consejos para el cuidado de los pies diabéticos

  1. Revisa tus pies todos los días, busca si hay moretones, cortadas o inflamación.

  2. Si presentas algún cambio o malestar en tus pies, acude con tu Médico.

  3. Lava tus pies todos los días con agua tibia y con jabón suave.

  4. Evita sumergirlos en agua, ya que esto los reseca y agrieta.

  5. Después de asearlos, sécalos cuidadosamente y presta atención entre los dedos.

  6. Para mantenerlos hidratados, aplica una ligera capa de crema en el empeine y la planta, pero no entre los dedos.

  7. Si puedes ver y alcanzar tus uñas de los pies, recórtalas y lima los bordes de cada una con frecuencia.

  8. Acude con un Podólogo para que sea él quien recorte tus uñas, si te cuesta trabajo ver tus pies.

  9. Mejora el flujo de la sangre hacia tus pies al caminar por 20 o 30 minutos todos los días.

  10. Evita cruzar tus piernas por mucho tiempo.

  11. Deja de fumar para mejorar la circulación.

  12. Evita caminar descalzo.

  13. Utiliza zapatos cómodos que se ajusten a tus pies.

  14. Si tienes callos, no los cortes, acude con el Podólogo para que sea él quien los alise.

  15. Cada que te pongas los zapatos, revísalos para asegurarte que no tengan ningún objeto que pueda lastimar tus pies.

Fuente: Asociación Americana de Diabetes; Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos.

Pies Agrietados

LOS TALONES AGRIETADOS son un signo de falta de atención al cuidado de los pies en lugar de ser sólo la sobre exposición o la falta de hidratación. Desde el punto de vista medicinal, los talones agrietados son también conocidos como fisuras del talón. Las fisuras son heridas de corte lineal y afectan principalmente a nivel de la superficie que comprende la epidermis. A veces puede penetrar profundamente en la dermis y se vuelven dolorosas.

CAUSAS DE LOS PIES AGRIETADOS

El exceso de presión en las almohadillas de los pies, hacen ampliarse hacia los lados. A medida que la piel que rodea los lados de los pies está seca, ésta se agrieta y causa talones agrietados. La aparición de talones agrietados secos también indican deficiencia de zinc y ácidos grasos omega 3.

Aunque las grietas en la piel pueden aparecer en cualquier lugar en el cuerpo, una de la más comunes es el área del borde del talón y los dedos del pie, que resultan ser las partes más frecuentemente utilizadas de nuestro cuerpo. La piel seca es una de las causas más comunes que conducen a los talones agrietados. La otra razón clave es la existencia de piel gruesa o callo alrededor del borde del talón. La mayoría de los problemas en los pies surgen debido a descuido en lo que respecta a la atención de los pies. Los pies agrietados, callos y otras dolencias comunes en los pies pueden ser atendidos y son fácilmente evitables.
Los talones agrietados no son perjudiciales en cualquier caso, excepto cuando las fisuras o grietas son profundas, y tienden a llegar a ser dolorosa y la piel empieza a sangrar. Esto podría conducir a la infección, sin embargo, es una situación evitable sobre todo para aquellos que ya sufren de enfermedades crónicas como la diabetes o la reducción del sistema inmunológico debido a la edad o a una enfermedad que puede retardar el tratamiento de los talones agrietados.
Es importante darle la atención adecuada a las grietas y no esperar que sean tan profundas que incluso lleguen a sangrar.
Esto podría agravarse e incluso infectarse, siendo muy peligroso para las personas que tienen otras enfermedades sistémicas como la diabetes o complicaciones inmunológicas.
Estas patologías pueden retardar el tratamiento de los talones agrietados por lo que es importante acudir a un especialista.

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